En mi sueño vuelvo de un, supongo, largo viaje con mi marido, y digo supongo porque llevamos muchas maletas y bolsas. Estamos cansados y no tengo ganas de preparar cena, por lo que acordamos alojarnos esa noche en una pensión cercana a nuestro domicilio. La dueña de la pensión es una mujer siniestra, que dice estar muy orgullosa de haberse casado y haber tenido dos hijos (es como si yo la conociese de un pasado muy lejano). Nos aloja en una habitación muy anticuada, de techos altos y puertas altísimas de madera y muy avejentadas. Absurdamente, pues es sólo una noche, decido sacar todas las cosas de las maletas y colocarlas en el armario. Nos acostamos y, a media noche, me despierto sintiendo unas fuertes manos que se agarran a mi garganta queriendo ahogarme. Intento zafarme de ellas, pero me quieren ahogar aunque no veo a nadie. Es un espíritu, una presencia invisible, que luego coge una cuerda negra y sigue queriendo asfixiarme. Mi marido se despierta e intenta ayudarme, pero no ve al atacante. Yo le grito que meta todo en las maletas para salir corriendo, pero tarda mucho porque tenemos muchísimas cosas. Mientras yo me siento morir aunque el espíritu, de vez en cuando, me da tregua. La casera sube a los gritos y mi marido dice denunciarlos y llamar a la policía. Aparece el marido de la casera y pide que no contemos a nadie lo que ha ocurrido.
Entonces yo veo, por una ventana, que la casera coge unas botitas hechas a ganchillo para bebé, de color azul, y las guarda en un armario pequeño, donde hay otros dos pares más de botas, también azules. Yo presiento, sin embargo, que el espíritu que me ha atacado a mí es el de una niña.
Mi marido y yo nos marchamos y aparecemos en un cementerio donde están enterrados familiares míos. Allí hay un perro de la familia que recibe a mi marido con alegría, y veo que hay dos tías mías con las que he tenido estrecha relación y que me animan a llegar hasta la meta, que son las lápidas de los muertos. Yo llego sin energía física y agonizando, y tocar las lápidas, me siento morir.
Me he despertado bañada en sudor pero sin moverme de la cama y sin sobresaltos. Tenía la sensación de realmente esta noche haber tenido la visita de un espíritu auténtico.
Por favor, ¿podrías darme una interpretación de lo que te he contado? Estoy muy confusa. Muchísimas gracias, María Ignacia.

















han pensado que podria ser una paralisis del sueño, pues se parece mucho por la parte en k ella siente k la asfixian y no ve al atacante.
en mi pagina hablo un poco de esos trastornos del sueño
http://mimundoonirico21.blogspot.com/
Mayte, debes primer pensar que significa cada cosa con la que sueñas... Has tenido algún viaje últimamente, o vas a tenerlo...
significado algo para ti el lugar donde se alojaba??
Depende mucho de eso lo que tu sueño significa.. pero independiente de eso, por las sensaciones que me describes me suena mucho a un trastorno en el dormir.
(lee este link --> aqui y este --> aqui)
En general, si es que el sueño significa algo realmente.. soñar con llegar de un viaje representa algo en tu vida que has terminado. Quizás no terminó tan bien como lo deseabas...